12.2.12

Te Amo.


Te amo
Antes y después de cada evento,
En la inmensidad profunda del vacío
Y las lágrimas de mis pensamientos.
Te amo
En todos los vientos que cantan,
En las sombras de todos los que lloran,
En tiempo infinito
Hasta que la región donde viven los silencios.
Te amo
En todas las transformaciones de la vida,
En todos los ámbitos de miedo,
En la angustia de la pérdida se
Y el dolor que se visten en secreto.
Te amo
En todo lo que usted está presente,
Al mirar a las estrellas que llegarán a
Y en todo lo que todavía están desaparecidos.
Te amo


Desde la creación de agua,
puesto que la idea de fuego
Y antes de la primera risa y la angustia en primer lugar.
Te amo con locura
Dado que gran nebulosa
Incluso después de que el universo caiga sobre mí
Suavemente.

7.2.12

Oda a mis pechos


Se abre el cielo, como un manto etéreo de felicidad, que pincela las torres del mundo.
Allí se desparrama, la piel henchida de mis pechos, en innumerables senderos carnosos. Uno, atrevido y erecto, que desviste su magia para ser mirado; otro, pudoroso, que navega las cumbres que tallan su cuerpo. Ambos nacen de mi fuente; acalorados y sensuales,


sumergidos en las mismas aguas cristalinas, despiertos por las mañanas, como dos soles abiertos de luz, o entristecidos, cuando la soledad me habita. Han sido observados, halagados y recorridos en la finitud del tiempo; atrapados dentro de una boca enamorada, que no ha podido retenerlos, o liberados de la esclavitud, en un sin fin de galopes extenuantes. Vivieron en mí desde pequeña, subsistiendo cambios de formas y colores,


temblando al derramar su lava por las paredes de mi vientre, o sonriendo al gestar un mutuo placer. Elevan mi sangre, para luego recostarse bajo mi cuello extendido, que los dignifica en prominencia. Laten sobre mi corazón, que en sístole y diástole, apura la delicia de ser vistos y sentidos.





3.2.12


Cuando una mirada indescriptible se posa en tu boca, y una mano sudorosa humedece el hueco bajo la rodilla , el cuello se dilata alargandose seductoramente.... Cuando una mojada y caliente lengua lo recorre , besando el lóbulo de la oreja que late , la respiracion se vuelve jadeante... suplicante, la espalda se extremece .... la lengua que invade es golosa e inventa sonidos ...

....Una larga pierna se levanta...permisiva , las bragas se deslizan , inútiles e inoportunas. Una mano se adentra en el bosque ... desvela las raíces regandolas, derrochando su ternura en una gruta inundada. Una caricia morbosa y furtiva que despierta el apetito ... ...El sudor gotea sobre mis pechos doloridos inflamados de deseo ... "Una oleada reclama mi presencia y me hiere de placer" .